
Desde que el ya lejano 20 de Octubre de 2005, se firmara un acuerdo entre distintos sindicatos y el Ministerio de Educación sobre “mejoras del profesorado” de cara a la aprobación definitiva de la Ley Orgánica de Educación (LOE), nada se ha vuelto a saber del desarrollo de ese acuerdo. Dentro de éste, uno de los puntos estrella, según los firmantes, era la “solución” a la inestabilidad laboral del profesorado interino que pasaba por un decreto transitorio (para los próximos 4 años) en el que la experiencia docente previa y los méritos iban a permitir la consolidación de empleo de miles de profesores interinos en toda España. Al menos, eso es lo que nos vendieron los actores principales de ese pacto.
Pero antes, hagamos un poco de historia y tiremos de hemeroteca:
- El 5 de Marzo de 2004 el Presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, pedía al nuevo Gobierno que saliera de las urnas, una solución a la precariedad e inestabilidad de los docentes interinos.
- Durante la campaña electoral de ese 2004, el PSOE tomó el guante que le lanzó su Presidente nacional y se comprometió a que si llegaba al gobierno de la nación, “promulgaría un nuevo acceso de doble vía”.
-Tras la celebración de las elecciones generales y autonómicas andaluzas del 14 de Marzo, con victoria del PSOE, el 8 de Noviembre de 2004 la Junta de Andalucía “promete solucionar el conflicto de los interinos en 4 años”.
- Casi un año después, y una vez que se inicia el debate sobre la nueva ley de educación, el 18 de julio de 2005, la Consejería de Educación afirma que “ha propuesto al Ministerio una oposición específica para los interinos”, es decir, una especie de doble vía.
- Un mes más tarde, el 16 de Agosto, la propia Consejera de Educación, Cándida Martínez, vuelve a decir que “ha reclamado oposiciones específicas para los interinos” al Ministerio de Educación.
- Antes del inicio del curso 2005/2006, y ante la amenaza de huelgas por parte del colectivo de profesores interinos en Andalucía, la señora Cándida Martínez pide a los interinos “paciencia” ya que la solución a su problema laboral está muy próxima.
- El día 6 de Septiembre de 2005 Manuel Chaves, ante el comité director del PSOE andaluz, afirma que una de las prioridades de la legislatura es la enseñanza pública y destaca, dentro de esas mejoras, “la solución definitiva a la estabilidad de los interinos”.
- El 19 de Octubre de 2005, el Ministerio y algunos sindicatos representativos en la mesa sectorial nacional, “pactan reducir el número de interinos mediante oposiciones que darán puntos por méritos dentro de lo legalmente permitido”.
- Ante esta noticia, rápidamente la responsable socialista de Educación en Andalucía, Cinta Castillo, afirma que en la LOE va a aparecer la solución de estabilidad de los interinos y agrega en rueda de prensa que la solución pactada significa un acceso diferenciado para los interinos.
- Finalmente, el 14 de abril de 2006, Viernes Santo, el señor Director General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación afirma que su departamento “convocará plazas para estabilizar a 11.600 interinos” en los dos próximos años.
Y ahora, ¿qué? ¿Cuándo va a llegar la tan, públicamente, prometida solución? ¿Qué está ocurriendo con ese sistema transitorio de acceso a la función pública docente?
Lo primero, no olvidemos que la solución propuesta no es, ni de lejos, la que los distintos sindicatos y colectivos de interinos en todo el territorio español vienen defendiendo desde hace ya muchos años. Pero si se ha dicho, por activa y por pasiva, que ésta será la solución, creemos que estamos en el derecho de exigir al gobierno que la ponga sobre la mesa y dé a conocer, de una vez, en qué consiste.
Ahora bien, en el momento actual el Ministerio, sin resolver el desarrollo y aplicación ni de la LOE ni del acuerdo sindical previo para llevarla a cabo, se ha embarcado en un nuevo megaproyecto prometido durante años: el Estatuto de la Función Pública Docente. Y dentro de las negociaciones para un acuerdo sobre ese estatuto, se está mezclando el desarrollo del pacto firmado el 20 de Octubre. ¿Tienen algo que ver? Nada.
Por supuesto que esto no es óbice para que, una vez más, los trabajadores en precario de la enseñanza, los funcionarios docentes interinos, vuelvan a ser moneda de cambio en una ambiciosa pelea de poder entre sindicatos y ministerio. Mucho nos tememos que, efectivamente, se esté librando una batalla por la que el Ministerio esté usando como comodín hacia los sindicatos el acceso transitorio. En un trueque abominable, se puede estar usando la solución a una situación laboral aberrante, como moneda de pago para que algunos traguen con un estatuto que supone un paso atrás en la situación general del funcionario docente y que deja a todo el profesorado en inferioridad de condiciones frente a cualquier otro empleado público.
A ninguno de estos “agentes” implicados, y a los técnicos del Ministerio mucho menos, parece preocuparle que más de 100.000 trabajadores en toda España estén esperando desde hace mucho en qué va a consistir el acceso por el que, supuestamente, van a ver reconocida su labor de enseñantes día a día, para convertirse en algo que llevan siendo durante años aunque se les niegue con argumentos ridículos y faltos de ninguna clase de coherencia política o sindical: Profesores de pleno derecho.
¿Qué va a hacer el PSOE andaluz si lo que ha vendido a bombo y platillo resulta ser un castillo de naipes? La paciencia se nos agotó hace mucho, demasiado, tiempo. Los interinos hemos demostrado a lo largo de los últimos años nuestra capacidad de movilización y nuestro compromiso en la lucha por una causa más que justa. También hemos demostrado con hechos que a la hora de negociar había que dar un margen y había que implicarse en encontrar, dentro de los que nos habían dejado, la mejor de las soluciones para todo el colectivo. Ser responsables no indica bajar la guardia. Si las esperanzas dadas se quedan en lo mismo de siempre, y vuelve a imponerse la frustración, sabremos estar a la altura y quemaremos los últimos cartuchos que nos queden, que no serán pocos. No sabremos si los otros estarán a la misma altura, pero se equivocarán si creen que han medido bien nuestras fuerzas. Lo mejor está aún por llegar.