ANÁLISIS DEL BORRADOR DEL REAL DECRETO DE ACCESO

             Hace unos días, el Ministerio presentó en Mesa Sectorial estatal el primer borrador del nuevo Real Decreto de Acceso a la Función Pública docente. Los interinos esperábamos como agua de mayo este nuevo texto, ya que se suponía iba a significar la solución de uno de los problemas más importantes del sistema educativo: la vergonzosa situación que vive el colectivo de interinos de la Enseñanza Pública. SADI ya se ha dirigido a la opinión pública para transmitir su decepción ante el documento en cuestión pero, además, ha decidido compartir con todos los compañeros interinos un análisis de su contenido, al menos en sus aspectos principales.

             Para SADI ya resultó doloroso tener que aparcar, de momento, la solución que consideramos acabaría para siempre con el problema de la inestabilidad en el empleo docente el Acceso Diferenciado (Informe Ariño). Es, ante todo, una solución justa para todos: para los que tienen mucho tiempo de servicio (que merecen consolidar su puesto de trabajo), para los que tienen menos tiempo (que gradualmente acabarían por acceder al mismo) y para los que no tienen nada. No ha existido  voluntad política para ponerlo en práctica, porque trabas legales no se han esgrimido. Así que en diciembre, tras la aprobación de la LOE en el Congreso, había que tomar una decisión importante,  y las asambleas de interinos de todas las provincias se manifestaron a favor de entrar en el juego del Real Decreto para buscar las condiciones más favorables que permitieran la consolidación del empleo de los interinos.

             Sobre el Real Decreto se nos ha dicho de todo, cosas que gustaban más y otras menos, pero siempre en la línea de diseñar una solución acorde con el espíritu de la disposición transitoria decimoséptima de la LOE. Sin embargo, ¿con qué nos encontramos?

             De entrada, el borrador, con un título verdaderamente quijotesco, regula dos situaciones: la ordinaria y la transitoria. El acceso ordinario (es decir, el que quedará tras la transitoria) habría que calificarlo de “vergonzoso”. Es decepcionante que nos hablen de nuevo Real Decreto, cuando lo único que se ha hecho es cambiar el collar al perro para dejarlo como está. Consideramos que este documento es una tomadura de pelo y una provocación a los más de 100.000 docentes interinos en toda España. Resulta aberrante la doble moral del Partido Socialista Obrero Español que, estando en la oposición, criticó y vapuleó un nuevo Real Decreto de Acceso a la función pública docente, como consecuencia de la aprobación de la LOCE, y ahora, en el gobierno, asume el mismo sistema caduco e intransigente, falto de objetividad y de transparencia, pretendiendo darle, con un par de pinceladas de cara a la galería, un aire progresista a algo tan antiguo, obsoleto, fuera de la realidad, que nos aleja de Europa y contrario a cualquier signo de modernidad.

 Si alguien duda aún, debe plantearse algunas cuestiones: ¿por qué el Ministerio no propone un sistema de acceso que corrija, de una vez por todas, las graves faltas de objetividad y de transparencia que caracterizan el sistema actual? Hasta ahora los aspirantes realizan los exámenes a ciegas, sin que puedan conocer qué es lo que los tribunales considerarán correcto, ni los criterios con los que se corregirán las pruebas. Además los aspirantes no tienen derecho alguno a conocer cuáles han sido los errores cometidos en las pruebas y, por supuesto, tampoco tienen derecho a solicitar una revisión de las mismas. Mantener un sistema oscurantista como el actual realmente impide que se preserven varios de los principios que el propio sistema predica como irrenunciables.

 Hablemos ahora del sistema transitorio. La solución genial para consolidar el empleo de los interinos de la Enseñanza. Se diseña una prueba, con dos partes no eliminatorias (algunos aun siguen vendiendo este carácter no eliminatorio como un éxito, cuando se trata de partes de una prueba. Sin comentarios). La primera parte consistirá en elegir un tema de dos extraídos al azar; es decir, es la actual primera prueba pero sin los ejercicios prácticos. Asimismo, en todos los contactos que hemos mantenido con sindicatos y administración andaluza, todos tienen claro en sus posturas que es necesario un aumento de la opcionalidad; se ha hablado de cuatro e incluso de seis bolas. ¿Qué ha pasado con esta cuestión?

 La segunda parte de la prueba es casi idéntica a la segunda prueba actual: entrega de programación y desarrollo y defensa de una unidad didáctica de tres extraídas al azar. Eso sí, según se desprende de la redacción del documento, estaríamos ante el desarrollo y defensa de la unidad didáctica, quedando en el aire la defensa de la programación. Pero, ante todo, el peligro de esta segunda parte de la prueba es que es oral, es decir, que no deja huella escrita y además nos identifica, con lo que todos sabemos que esto conlleva ante los tribunales.

 Tras establecer el “novedoso” diseño de la fase de oposición, aparece un párrafo en la página 37, de redacción muy ambigua, que nadie nos ha sabido interpretar, a saber:

Todos los ejercicios escritos se realizarán en una sesión conjunta con la presencia de la totalidad de los candidatos y su duración no podrá exceder de dos horas. Los candidatos presentarán y expondrán oralmente ante el tribunal los ejercicios  correspondientes disponiendo de un periodo máximo de una hora y treinta minutos para la presentación, exposición oral y posterior debate ante el tribunal.

            Tras su lectura, nos preguntamos: ¿quiere decir que todos los ejercicios escritos, es decir, examen de contenidos y unidad didáctica, tendrán una duración global de dos horas, o se refiere sólo a la duración del primero? Y en el caso de especialidades con habilidades instrumentales, ¿también celebrarán su prueba práctica dentro de ese cómputo temporal? Por otra parte, todos los opositores realizarán toda la fase de oposición ante el tribunal, incluyendo, lógicamente, la encerrona. Habrá que suponer que pondrán muchos tribunales y que se les dejará mucho tiempo para sus actuaciones porque, si no es así, esto suena a chiste.

            Por cierto, ¿y del informe que contempla la disposición transitoria decimoséptima de la LOE, qué? De momento, no aparece por ninguna parte.

            Respecto a la fase de concurso, varias consideraciones. La primera, y muy importante, es que se la va a ponderar en 1/3, es decir, tal como está actualmente. De esta manera, y aunque se le dé hasta siete puntos a la experiencia docente, realmente su peso dentro del concurso-oposición es bajísimo (apenas un 20%), cuando la doctrina del tribunal Constitucional permite que sea hasta de un 45%. Luego, tenemos el desglose por apartados. Tal como está, consideramos que resultará beneficioso para el interino que, en el momento de la convocatoria, tenga acumulados siete años de tiempo de servicio pero, ¿qué ocurre con los compañeros con menos tiempo? Pues que prácticamente podrá ser igualado por un opositor libre apenas sin dificultad. ¿Dónde está aquí la intención de favorecer al personal con tiempo de servicios? ¿Y dónde esa máxima de “valoración de la experiencia docente hasta los límites legales permitidos” que tanto se han ufanado en defender tanto la administración como los sindicatos?

            Para finalizar, los temarios. Es bien cierto que este tema no se trata en este documento porque en realidad debe ser regulado por otro Real Decreto pero, si bien se recoge la voluntad por reformarlos, se anuncia que, de cara a 2007, ya se verá qué pasa (es que a lo mejor no les da tiempo a los señores). ¿Qué ocurre, pues, de cara a 2007, que seguirán vigentes los actuales temarios? En ese caso, ¿qué pasará con la especialidad de Primaria, que ni siquiera lo tiene? ¿Veremos por fin verdaderos temarios oficiales desarrollados, que permitan a todos, aspirantes y tribunales, saber a qué atenerse?

En definitiva, pensamos que el documento actual ha superado con éxito todas las expectativas más pesimistas. Peor no se puede hacer, y hay que reconocerle este mérito. SADI recuerda y espera del PSOE de Andalucía el cumplimiento de los compromisos públicos realizados, sobre que la LOE iba a traer la solución a la inestabilidad laboral de los más de 20.000 docentes interinos andaluces. Quedamos expectantes ante el curso que puedan tomar los acontecimientos y el desarrollo definitivo de este proceso.

 SADI FEDERACIÓN